Medicina Nuclear Molecular
en el estudio de la
Glándula Tiroides
OBJETIVO
INFORMACIÓN BÁSICA
El yodo es
un precursor de la síntesis de hormonas tiroideas. La glándula tiroidea atrapa
el yodo y lo concentra con un índice de hasta 100:1 en relación al plasma,
incorporándolo a la hormona tiroidea (organificación).
El Tc-99m es atrapado y concentrado por la glándula tiroidea,
pero no es organificado ni incorporado a las hormonas
tiroideas.
La concentración
habitualmente alta de estos trazadores en la glándula tiroidea permite una
excelente apreciación de la glándula salvo en el caso de alteración de la
captación o disminución intensa de la función tiroidea.
INDICACIONES
- Correlación
de la estructura glandular (hiperplasia, nódulos, etc.) con la función para
el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Basedow, Plummer, adenomas tóxicos,
bocio multinodular, nódulos relativamente hipocaptantes (fríos).
- Valoración
del volumen y funcionalidad para administración de dosis terapéuticas de I-131
en pacientes con hipertiroidismo.
- Correlación
de la clínica y palpación con los hallazgos gammagráficos para determinar las características funcionales
de nódulos tiroideos.
- Localización
de tejido tiroideo ectópico (ej. sublingual) y valoración de quiste del conducto tirogloso.
- Valoración
del hipotiroidismo congénito o confirmación de atireosis.
- Evaluación
de bocios intratorácicos.
- Diagnóstico
diferencial de tiroiditis (incluyendo las subagudas) e hipertiroidismo facticio.
- Selección de nódulos previa a la realización de BAAF.
INFORMACIÓN AL PACIENTE
- La evaluación
debe ser pospuesta en pacientes gestantes.
PREPARACIÓN DEL PACIENTE
- Insuficiencia
renal. Coriocarcinoma y mola hidatiforme (TSH-Like)
Disminuyen
la captación:
- Hormonas
tiroideas:
T4 (4-6 semanas).
T3 (2-3 semanas).
- Antitiroideos: metimazol (Tapazol) (disponible en México) (3
días)
- Preparados
que contienen yodo: solución de lugol, complejos
minerales y vitamínicos, algunos antitusígenos,
pomadas con yodo (2-4 semanas).
- Contrastes
radiográficos yodados: intravenosos hidrosolubles (2-4 semanas)
orales liposolubles (2 meses a un año)
- Medicamentos
que no contiene yodo: esteroides, perclorato, penicilina y algunos alimentos bociógenos como los rábanos.
Aumentan la
captación:
- Déficit
de yodo
- Gestación
- Suspensión
reciente de hormonas tiroideas o antitiroideos
- Fase de
recuperación de tiroiditis aguda
RESUMEN DE HISTORIA CLÍNICA
- Antecedentes
familiares de patología tiroidea
- Antecedentes
personales en general
- Signos y
síntomas.
- Datos de
palpación
- Posiblidad de interferencias medicamentosas (hormonas tiroideas, antitiroideos, sal yodada, medicaciones que contienen yodo, contrastes yodados, ingesta
de dieta rica en yodo).
- Gestación
o lactancia
- Estudios
tiroideos previos
RADIOFÁRMACOS, DOSIS Y ADMINISTRACIÓN
Radiofármacos:
Para la realización
de los estudios gammagráficos tiroideos se utilizan
habitualmente dos tipos de trazadores:
- Tc-99m: Solo el 0.5-3.5% del tecnecio administrado es captado
por el tiroides a los 20 minutos. Este corto semiperiodo permite administrar
dosis más altas que con el yodo radiactivo y tiene la ventaja de su elevado
flujo de fotones. El tecnecio es atrapado por el tiroides de forma similar
al yodo pero no es organificado, lo que puede producir
algunas discrepancias en los resultados gammagráficos con tecnecio y yodo en las tiroiditis crónicas
y nódulos benignos o malignos. En caso de sospecha de bocio intratorácio o tiroides ectópico,
es más conveniente realizar el estudio con I-131 por ser más fisiológico y
tener este último un pico energético
gamma más apropiado (bocio intratorácico).
- Yodo-131:
Administración por via oral. Es captado y organificado por el tiroides. Su desventaja es su alta dosis
de radiación absorbida (1-2 rad/microCi por su emisión beta de 192 Kev), así como la alta energía de su pico principal, poco
apropiado para las gammacámaras y su prolongado
semiperiodo, por lo que está cada vez más en desuso.
Dosis y administración:
- Tc-99: 37-370 MBq (1 a 10 mCi). Vía endovenosa ajustando dosis en relación al peso.
Dosis mínima en niños 10 MBq.
- I-131: 1,85-3,7 MBq (50-100 µCi). Vía
oral ajustando dosis en relación al peso.
Dosimetría:
Trazador
|
Dosis efectiva (mSv/MBq)
|
Dosis absorbida órgano
diana (mGy/MBq)
|
I-131
|
6,6
|
210 (tiroides)
|
Tc-99m
|
0,013
|
0,062 (intestino
grueso)
|
Modificación de brillo
y contraste para optimización de las imágenes.
- Los datos gammagráficos deben correlacionarse con la exploración física
en cuanto a morfología, volumen, presencia de nódulos, adenopatías.
- Describir la situación,
morfología, volumen, uniformidad e intensidad de la captación, presencia o
ausencia, tamaño y localización de áreas con actividad aumentada o disminuida.
- Hacer constar el radiofármaco, fecha de la exploración, y proyecciones obtenidas.
Se hará referencia a la posible existencia de artefactos o interferencias
medicamentosas.
- Se valorarán las características
de los hallazgos encontrados, planteando a ser posible un diagnóstico diferencial.
Se informarán conjuntamente las determinaciones analíticas si las mismas se
han realizado en el Servicio. Es conveniente valorar otras técnicas de imagen
disponibles.
- Finalizará el informe
con una conclusión no ambigua.
1. Becker D; Procedure Guideline for Thyroid Scintigraphy. JNM 1966; 37, pag.1265-1266.
2. Datz F.L. Handbooks in Radiology. Nuclear Medicine. 1988. Year Book Medical Publishers. Inc.
3. Mettler A,
y al. Essentials of Nucler Medicine Medicine Imaging (31 ed.). 1991.
Sanders.
4. O´Connors M.K. y al. The Mayo Clinic Manual
of Nuclear Medicine. 1996. Churchill Livingstone.
5. Tharll J.H. y al. Nuclear Medicine . The requisites. 1995.Mosby.
6. ICRP publicaciones 53 y 62.
7. EANM Paediatric Task Group. Eur j Nucl Med 1990; 17:127-129
Debe entenderse
que la forma de actuación que se recomienda no es exclusiva y por lo tanto
puede que otras, razonablemente aplicadas, puedan conseguir los mismo resultados.
La gran variación
en medios técnicos con los que pueden estar dotados los distintos Servicios
impide una mayor precisión en la descripción técnica del procedimiento.
Los rápidos
avances en la tecnología médica y la continua aparición de nuevos radiofármacos o indicaciones en los ya existentes pueden dejar
desfasado este procedimiento, por lo que su fecha de realización, o puesta
al día, debe ser tenida en cuenta.
Ajo 94
Cigalas,
langostinos, gambas... 90
Mero 52
Acelgas,
judías verdes... 35
Piña 30
Huevo
de gallina 20
Cebolla
y cebolleta 20
Champiñones
y setas 18
Ostras 18
Lenguado 17
Sardinas 16
Habas
secas 14
Cacahuetes 13
Piña
en almíbar 10
Sardinas
en conserva 10
Leche
de vaca 9
Zanahoria 9
Hígado 8,6
Atún
y bonito 8
Tomate 7
Ciruelas
secas 7
Caracoles 6
Chocolates 5,5
Carne
magra de cerdo 5,2
Lechuga
y escarola 5
Vinos
de mesa 5
Yogur 3,8
Patatas 3
Limón 3
Frijol,
Chícharos, Col, Coliflor, Espinacas, Zanahorias, Rábanos, Piñones, Sal de
mesa, Leche y sus derivados, Alimentos con aditivos como algina o agar-agar, Fiambres y carnes envasadas, Medicamentos que contengan
cubiertas de color rojo (Consulte con su médico antes de descontinuar cualquier
medicamento con estas características), Chocolate, Productos derivados de
la soja (salsa de soja, leche de soja o tofu).
La deficiencia
de yodo es la causa principal y a veces exclusiva de la endemia bociosa,
siendo el bocio una adaptación del organismo a la carencia del elemento. El
yodo tiene su reservorio en el suelo, es arrastrado por los ríos hacia el
mar, y regresa al suelo con los vientos y las lluvias; ingresa a nuestro organismo
con los alimentos. El requerimiento mínimo diario se estima en: lactantes
de 1 a 12 meses 50 microgramos, niños de 2 a 6 años 90, de 7 a 12 120, desde
12 años en adelante 150 y en embarazadas y mujeres en período de lactancia
200.
Los hechos
que dan fundamento a señalar a la carencia de yodo como responsable del bocio
endémico son:
- en la mayoría
de las regiones de bocio endémico se ha demostrado un aporte diario
menor a 100 µg
- a menor ingesta
de yodo, mayor prevalencia de bocio
- en la mayoría
de las regiones involucradas, la corrección de la carencia conlleva la desaparición
de la endemia
No obstante, existen regiones endémicas sin déficit de yodo, y otras con gran
deficiencia, y sin endemia; esto indica que si bien la carencia del elemento
es la causa principal, en algunas regiones tendría sólo un papel permisivo,
existiendo otros factores etiológicos en juego; los reconocidos hasta ahora
son:
- Endógenos:
errores congénitos en la biosíntesis de las hormonas tiroideas; su papel es
importante en el bocio esporádico.
- Exógenos:
actúan interfiriendo la biosíntesis hormonal tiroidea; estas sustancias son
llamadas antitiroideos naturales o bociógenos, y se los encuentra en:
- agua de bebida:
se ha observado acción antitiroidea en aguas contaminadas
con E. coli y com-puestos orgánicos que contienen sulfuro; también con carbonatos
y sulfatos de calcio y magnesio, flúor, piritas de hierro y cobre.
- déficit nutricional
y de condiciones de vida: no serían factores de importancia por sí mismos
para determinar endemias.