EVALUANDO LOS PROCEDIMIENTOS DE REVASCULARIZACION


 

DESPUES DE LA ANGIOPLASTIA


Después de la angioplastía los estudios de perfusión miocárdica con Talio 201, Cardiolite o Myoview se utilizan para:

Lo anterior es importante porque entre el 20 y 45% de los pacientes sometidos a procedimientos de angioplastía presentarán re-estenosis dentro de los 6 siguientes meses a la revascularización.
Los estudios de perfusión miocárdica son SUPERIORES a las pruebas de esfuerzo electrocardiográficas para detectar la re-estenosis.

Se recomienda que los estudios de perfusión miocárdica se hagan entre 2 y 4 semanas después de la angioplastía como estudio basal para comparaciones posteriores en el seguimiento del paciente. Si en este momento se detectan alteraciones compatibles con isquemia la incidencia de re-estenosis es de entre 40 y 75%, mientras que si el estudio basal no demuestra isquemia la incidencia de re-estenosis es del 15%.
Los estudios de seguimiento se harán en pacientes de alto riesgo (estudios basales anormales) y en pacientes de bajo riesgo cuando presenten sintomatología o cambios ECG sugestivos de isquemia.


DESPUES DE REVASCULARIZACION QUIRURGICA


Tras los procedimientos quirúrgicos de revascularización la incidencia de oclusión de los puentes aortocoronarios es del 10% antes del alta hospitalaria, del 20% al año y hasta del 50% a los 10 años.
La normalización de la perfusión miocárdica (detectada gammagráficamente) se asocia en 80% de los casos con permeabilidad de los vasos, mientras que la presencia de nuevas alteraciones o el empeoramiento de las ya existentes se asocia con permeabilidad en el 15-54% de los casos.


EVALUACION PREQUIRURGICA EN PACIENTES CON ENFERMEDAD VASCULAR


Se ha encontrado que 35% de los pacientes asintomáticos que van a ser intervenidos quirúrgicamente por enfermedad vascular periférica tienen alteraciones en por lo menos un vaso coronario. En general, el riesgo de accidentes cardiovasculares durante la cirugía se relaciona directamente con la extensión de las alteraciones de la perfusión miocárdica. Otras variables también ayudan a estratificar a estos pacientes por su riesgo de sufrir complicaciones:


Los pacientes sin las variables anteriores tienen una incidencia de complicaciones cardíacas del 3% por lo que en esos casos los estudios de perfusión podrían no estar justificados. Los pacientes con 3 de las variables mencionadas tienen una incidencia de complicaciones cardíacas del 50% por lo que deben considerarse de muy alto riesgo. Los pacientes con una o dos de las variables mencionadas obtendrán el máximo beneficio de los estudios de perfusión miocárdica y deben ser evaluados con dichos estudios (Talio-201, Cardiolite® [MIBI] o Myoview® [tetrofosmina]).
En este grupo de pacientes con una o dos variables en los que el riesgo de complicaciones puede considerarse "intermedio", si el estudio de perfusión miocárdica detecta isquemia la incidencia de complicaciones es del 30%, mientras que si dichos estudios de perfusión no detectan isquemia, la incidencia es del 6%.